Testardos Pizza, el arte napolitano de las pizzas en pleno barrio Providencia

Testardos Pizza, es una pizzería ubicada en Providencia que hornea pizzas en 90 segundos. Sí, 90 segundos. Pero detrás de esa cifra, está la historia de tres socios que supieron encontrar en su emprendimiento la mejor vacuna para los difíciles momentos vividos durante la pandemia. Pizza a la mañana, a la tarde, a la noche, fría o caliente. No importa cuándo ni cómo. El equipo de Mango Merkén se propuso amasar esta nueva HISTORIA CON SABOR, llevarla al horno y fundirte en ella con cada detalle. ¡Avanti PIZZAIOLOS, a probarla! 

Un horno tradicional napolitano, pero de tecnología americana. Mascarpone hecho en casa, el uso de queso Parmigiano Reggiano, que tiene más de 24 meses de maduración. Orégano traído desde Putre, masa con sal de Cáhuil, elaborada con harina orgánica Polselli proveniente de un pequeño molino de Italia, que en un bocado, te entrega un ticket de ida a pizzerías napolitanas. Esa es la propuesta de Testardos, originalidad y calidad al 100%, y como equipo de Mango Merkén necesitábamos contar su historia. 

El local está ubicado en Antonio Varas 1468, Providencia, a pasos del parque Inés de Suárez, ideal para hacer un picnic. Y si no quieres caminar más de 10 pasos, el local tiene habilitada una terraza donde puedes devorarte sus pizzas. O atrévete y lleva una mantita para ponerla en el pasto, sus dueños se han esforzado en darle las mejores condiciones para recibirte. 

Por un costado, la magia del “Pizzaiolo” y el arte napolitano, acariciando y estirando la masa, casi como una vitrina para el hambriento espectador.

Foto por Mango Merkén

En la entrada estaba Colomba Sandoval, Brand Manager de Testardos Pizza, quien nos presentó a Max Cabezón, Jorge Castro y Felipe Cordero, los tres socios detrás del proyecto. Sonriendo, nos invitaron a pasar. 

Foto por Mango Merkén

El olor a pizza era increíble, se nos hizo agua la boca. A la derecha, un horno imponente. Rojo y negro sus colores, tiene una forma de cúpula tradicional napolitana, pero con tecnología americana. Funciona electrónicamente y desde lejos se escucha su potencia para preparar las pizzas, las cuales hornea en tan sólo 90 segundos. Al ser rotatorio, elimina justamente el proceso de rotar las masas, ya que hacerlo manual es muy complejo.

Al acercarnos, notoriamente vimos un par de declaraciones de principio: “100% real, no fake pizza” y “Best pizza on the internet”.

Foto por Mango Merkén

La pizzería en sí no era grande, creíamos. Nos sorprendimos con el subterráneo, ahí literalmente ocurre la magia. Una suerte de laboratorio de fermentación, donde experimentan con recetas para alcanzar el mayor grado de calidad posible. “Siempre nos preocupamos, y mucho, de tener una calidad que se mantenga, tener un buen trato con los proveedores de los productos más frescos. Ellos nos conocen, nosotros los conocemos, somos amigos”, reconocen mientras hacíamos un tour por el taller.

Tiene una capacidad para alimentar siete versiones de Testardos más, es enorme. En ese espacio, también se desarrollan todas las labores administrativas y el equipo tiene sus propios camarines. 

¿Un búnker? Sí, podríamos vivir el fin del mundo a base de pizza en ese lugar.

Foto por Mango Merkén

TRES AMIGOS, UNA HISTORIA

Max y Felipe, ambos viñamarinos, se conocían de la época universitaria. Estudiantes de Ingeniería Civil Industrial de la Adolfo Ibáñez, vivían en la misma cuadra y se iban turnando el traslado hasta allá. Felipe siempre se relacionó con el e-commerce, armando proyectos online que mantiene hasta el día de hoy. Entre ellos, productos fitness, una tienda de café, de plantas y una de ingredientes italianos. Faceta que con el tiempo, calzó perfecto con el proyecto Testardos. “Un día me dijeron, oye, hay que hacer una pizzería. Y yo dije, bueno, hagámoslo”, dice Felipe entre risas. 

Max, es un joven súper alocado y creativo que siempre había tenido pasión por la cocina y decidió en su juventud dedicarse a la parte más de creación, a través de la ingeniería. “Me dediqué mucho tiempo a la robótica. En el último año de la U estaba súper fascinado con el internet de las cosas. Que tu refrigerador te mandara una alerta cuando le faltan huevos, híper conectividad. Tiempo después, tuve una pareja que se le ocurrió meterme a MasterChef. Mi amor por la cocina fue súper autodidacta, ninguna herencia familiar, comíamos platos bien caseros. Pero ese ánimo de competir y aprender más me motivó”, cuenta Max disfrutando de una tarde soleada en la terraza.

Foto por Mango Merkén

Claramente, la experiencia en el programa de Canal 13 le dio un salto y una vitrina que supo aprovechar para abrir determinadas puertas que llevaron a Testardos. Entre esas, proyectos relacionados con el pan, le encantaba el tema de la masa. “Un día, me invita una empresa a conocer los hornos de pizzas, estos grandotes. Ahí caché que, estirando una masa y metíéndola 90 segundos al horno, se podía convertir en una pizza. Me voló la cabeza, ahí me pegó el bicho de la pizza”, dice Max extasiado mientras su arito con forma de pizza brillaba al hablarnos.

Jorge, por su parte, es sommelier y trabajó harto tiempo freelance. También, en producciones online gastronómicas. Trabajando en un programa de televisión le presentaron a Max y empezaron a hacer un piloto para otro proyecto. En ese trayecto, compartiendo el mundo gastronómico, Max le dice, “hagamos eventos con pizzas, en las azoteas, donde sea, arriba de los techos”, recuerda Jorge riendo mientras mandaba a preparas las pizzas que probaríamos.

Foto por Mango Merkén

Después de un año haciendo eventos, nunca pensaron que terminarían con esta pizzería, pero todo indicaba que era el camino. Con sobresaltos, pero era el camino. Una anécdota muy divertida fue cuando fueron a hacer pizzas al Parque Nacional Radal Siete Tazas. “Imagínense lo que fue viajar al sur con un horno, meterse entre medio de la montaña con una camioneta, dando vueltas, la lucha que tienes con las abejas por la proteína. Max le tiene una fobia a la naturaleza en sí. Fue muy chistoso”, recuerda Jorge mientras seguía riendo.

Al escucharlos, notamos que esa alegría, espontaneidad y espíritu aventurero seguían presentes y eso influyó en la decisión de volcar la inversión a un local.

TESTARDOS PIZZA

¿Por qué Testardos? Por testarudos, es la “chilenización” de “testardi”, que es testarudo en italiano. Al principio, todo el mundo les decía que no tenían que hacer la pizzería, que no tenían que comprar un horno tan caro para hacer una pizzería. Hasta los proveedores les decían que era una locura tener un horno así. Les remarcaban el error, así es que metieron las manos en la masa y dijeron: ¡hagámoslo!

Foto por Mango Merkén

“El primer mes era todo súper caótico porque estábamos los tres súper comprometidos. Felipe hacía la web, el sistema. Con Max sacábamos las pizzas, sudábamos de una forma. Llegábamos a las 8 de la mañana y nos íbamos a las 3 de la mañana. De repente nos quedábamos a dormir, una locura. Hemos hecho todo el camino a pulso, a mano. Por lo mismo, tenemos mucha sensibilidad con nuestro producto final”, dice Max acercándonos las pizzas listas para ser devoradas.

Tienen recetas y versiones limitadas, dependiendo de la disponibilidad de productos o adecuándose a ciertos contextos. Por ejemplo, al contar con tinta de calamar han experimentado con pizzas negras. Para el “18” sacaron una pizza con pastelera y prieta. Se venden en formato grande de 35 cm y dicen que alcanzan para dos personas o una bien hambrienta. En este caso, probamos cuatro pizzas espectaculares: 

Dicen que la calidad de una pizzería se mide por su “Margarita”: salsa de tomates San Marzano, mozzarella Fior di Latte, albahaca fresca, oliva. ¡Un espectáculo!

Foto por Mango Merkén

Opción picante, «Hot Pepperoni Plus +»: salsa de tomate San Marzano, mozzarella Fior di Latte, doble pepperoni, 5 especias y salsa sriracha. ¡Perfecta para acompañarla con una cervecita!

White Pizza, pizza blanca, «Andy Barry»: mascarpone casero, mozzarella Fior di Latte, funghi porcini, aceite de trufa blanca. ¡Querrás llevarte otra para la casa!

Opción vegana, «Vegan Vendetta»: pesto fresco de la casa (albahaca, oliva, almendras, nueces), tomate cherry, champiñones París, orégano de Putre. ¡Así como ven, sin queso, y es un lujo!

Foto por Mango Merkén

“Hay que entender que la pizza es mirada como un objeto de arte, es Patrimonio Cultural de la Unesco. Piensen que están en Chile, en una mesa en Providencia, en la calle y te estás comiendo un pedacito de cielo en tu plato. Miren estas hermosuras”, comenta Jorge mientras nos enamorábamos de sus pizzas mordisco a mordisco.

Foto por Mango Merkén – Las diferentes formas de disfrutar tu Testardos Pizza

Están prontos a abrir una sucursal de delivery para clientes de Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura, con un horno más grande que el que tienen en Providencia, además de probar con una línea de “frozen pizzas”, pizzas congeladas, ¡atentos a sus redes sociales! A futuro visualizan transformarse en una marca global, la ambición es alta. 

“Nos encantaría hacer una marca que la gente ame, se enamore, irnos global. Abrir sucursales en el extranjero y tener que viajar, verlas con nuestros propios ojos. Ese es nuestro propósito, más allá de decir, sí, pusimos una pizzería, un negocio. Nosotros lo vemos como un big dream”.

Foto por Mango Merkén

Creemos que no quedan palabras para describir lo que es la experiencia Testardos, AHORA TE TOCA COMPROBARLA. Te invitamos a seguir su cuenta de IG @testardos.pizza y a visitarlos en su terraza. 

¿Quedaste tentadísimo con esta historia? ¿Necesitas saciar tu hambre de pizza YA? Comparte esta nueva entrega de HISTORIAS CON SABOR de @mango.merken con tus amig@s, familiares y planifica un picnic en el local porque estas pizzas, ¡NO TE LAS PUEDES PERDER!

Dirección: Antonio Varas 1468, Providencia. Tabancura, La Florida y Maipú (Dark Kitchen).

Horario: 11 a 22:15 hrs.


Texto por Lucas Avilés

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